¿Cómo afecta el cohousing al mercado inmobiliario?

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28 octubre, 2019

El cohousing es una nueva forma de propiedad inmobiliaria que ha llegado para quedarse. Sus implicaciones han supuesto una revolución en los sectores de la construcción y la compraventa de viviendas. ¿Quieres saber cómo funciona?

¿Qué es el cohousing?

El cohousing es una modalidad de vida en comunidad, donde priman los espacios y servicios comunes y la autogestión. Se trata de colectivos de personas que viven en una zona gestionada entre todos, como una comunidad de vecinos pero con relaciones más cercanas.

Este concepto empezó a utilizarse en los años 60 en Dinamarca, y poco a poco ha ido extendiéndose. Primero se adoptó en el norte de Europa y en los Estados Unidos, pero en la actualidad es una forma de vida bastante común en todo el mundo occidental.

El colectivo de personas define su propio modelo de convivencia para compartir algunas o muchas de las actividades vitales, desde las más básicas como la gestión de la comunidad, la limpieza o el ocio, hasta la cocina, el cuidado de los niños, la jardinería…

Características de la vida en comunidad

Los dos elementos básicos que definen esta nueva forma de propiedad son:

1. La comunidad. El colectivo de personas que cohabitan estas zonas configura su espíritu político. Como las decisiones se toman entre todos, el área va adaptándose a las necesidades de sus habitantes. Por ejemplo, si muchos miembros de la comunidad tienen problemas de movilidad, lo más probable es que se adapten todas las instalaciones.

Los servicios comunes, pueden incluir cocina, comedor, lavandería, guardería, enfermería, oficinas, talleres, sala de actos, habitaciones de invitados y viajeros, salas de juegos, gimnasio, ordenadores y multimedia, spa, invernadero, etc.

2. El terreno. Evidentemente, esta forma de convivencia requiere de una gestión eficiente del espacio disponible. Por eso es común que las viviendas sean más reducidas de lo que permite el terreno, cediendo espacio privado para construir instalaciones comunes como jardines, gimnasios, piscinas, huertos…

Su impacto en el sector inmobiliario

En definitiva, esta nueva filosofía impone un marco novedoso al mercado inmobiliario. Al potenciar la cooperación y el procomún, aparecen necesidades jurídicas que no existen en la mera propiedad privada. Así, es frecuente que sea una cooperativa la impulsora del proyecto. Posteriormente los socios adquieren el usufructo vitalicio de las viviendas, que pueden transmitir en herencia y se puede vender a través de la cooperativa. Esto facilita la posibilidad de cambio de un cohousing a otro en función de las necesidades vitales en cada época de la vida.

Gracias a esta estructura jurídica, los habitantes de estos proyectos gozan de una serie de instalaciones y servicios adaptados a sus necesidades específicas, con importantes ventajas a nivel de sostenibilidad, ahorro e impacto ambiental.

Pero cada comunidad se organiza de un modo particular. De modo que si lo que quieres es alquilar una de estas viviendas o comprarla, es muy probable que encuentres algún proyecto donde puedas realizar estas operaciones.

En resumen, el cohousing introduce nuevos retos jurídicos y económicos al mercado inmobiliario. Si estás interesado en la compra de vivienda o la inversión inmobiliaria, nuestra recomendación es que estudies esta nueva forma de vivir en comunidad. El cohousing facilita la convivencia y la cooperación entre los residentes, así como la centralización de equipamientos y servicios, lo que termina aportando beneficios sociales, económicos y medioambientales.